Nezahualcóyotl, estado de México, a 24 de marzo de 2026. En el marco del Día Mundial del Agua, la Dip. Zaria Aguilera Claro destacó la relevancia histórica por parte de la Cámara de Diputados al haber aprobado la Ley General de Aguas y reformar la Ley de Aguas nacionales, con ello deja de verse al agua como una mercancía y se recobra su valor como un derecho humano.
Este es un parteaguas legislativo, ya que se cumple el objetivo de garantizar el derecho humano al acceso al agua y al saneamiento, así como eliminar el acaparamiento y el sobreconcesionamiento del recurso, añadió la legisladora del Grupo Parlamentario de MORENA.
En la Cámara de Diputados, la cuarta transformación ha dado pasos con determinación y valentía al reformar la Ley de Aguas Nacionales expedida durante el periodo neoliberal y que llevó a que este recurso natural fuera acaparado por unos cuantos en perjuicio del pueblo. El agua es vida, el agua es un Derecho Humano y acceder a ella nos permite ejercer otros derechos, añadió.
Era urgente aprobar la Ley General de Aguas y reformar la Ley de Aguas nacionales, ya que alrededor de 15 millones de personas, especialmente en zonas rurales, no tienen acceso al agua, mientras que el 47.7 por ciento de los hogares urbanos la recibe de forma irregular y el 58.15 por ciento carece de suministro diario en sus domicilios.
La Dip. Zaria Aguilera Claro destacó que algunos de los principales beneficios de esta actualización en el marco regulatorio, es que el agua deje de ser una mercancía y recupere su carácter de bien público, por lo que el Estado es el encargado de su rectoría.
Ahora, se prioriza el derecho humano al agua para consumo personal y doméstico, fijándose reglas claras para el otorgamiento de concesiones, ya que la situación que imperaba generaba desigualdades en el acceso debido a que el 1.1 por ciento de los usuarios concentraba el 22.3 por ciento del agua concesionada, además de que existían comunidades que sólo recibían agua una o dos veces por mes, mientras que las industrias gozaban de un suministro garantizado.
Al aprobarse la Ley General de Aguas y reformar la Ley de Aguas nacionales, las personas que cuenten con concesión y que no ocupen todo el volumen de agua no podrán comercializarla con otros particulares, esa agua será administrada por el Estado a través de la CONAGUA.
Además se instituyen obligaciones para la federación, estados y municipios para garantizar el acceso al agua para uso personal y doméstico. Se protege el recurso hídrico no sólo para las generaciones presentes, sino también para las futuras.
Se reconoce la vinculación del derecho humano al agua, con el derecho a un medio ambiente sano, con el derecho a la salud, con la igualdad sustantiva y de género y con el derecho humano al saneamiento, concluyó la Dip. Zaria Aguilera Claro.

Periodista